¿CÓMO TRATA LA TV A LAS EMPRESAS?

En los círculos empresariales está muy arraigada la idea de que los medios -especialmente la televisión- tratan al sector privado con dureza, factor que sería decisivo en el crecimiento de la recientemente publicada encuesta del CNTV muestran que la opinión pública difiere de esta idea.

Lo primero es estar más expuesto a la televisión no produce necesariamente mayor desconfianza hacia las empresas. Nuestro análisis de la encuesta Latinobarómetro (2011) muestra que entre quienes vieron noticieros menos de cuatro días a la semana, el 42% confía poco o nada en las empresas, cifra que baja al 27% entre quienes lo hicieron cinco o más días en ese periodo.

Esto revela que, más allá del rol de los medios, en Chile existe una desconfianza estructural hacia el poder, algo que la exposición mediática ayuda a activar.

Datos del PNUD muestran que la ciudadanía percibe a los empresarios como el grupo más poderoso de Chile, mientras que el CNTV da cuenta de que el principal medio usado para informarse es la televisión. Estamos hablando de dos pesos pesados, pero en la opinión pública esta relación parece más dominada por las empresas. El 54% cree que los empresarios tienen una alta influencia en la televisión y el 43% cree que este medio muestra a los empresarios mejor de lo que son (11% que cree que los muestra “peor”), percepción que es más frecuente en segmentos socioeconómicos medios y bajos, y en menores de 45 años.

¿Qué explica esta brecha de percepción sobre la forma en que la televisión trata a las empresas? Probablemente, muchas personas creen que las prácticas que han deteriorado la confianza hacia las empresas son la regla y no la excepción. Así, pese a la alta mediatización de los conflictos empresariales, lo que transmite la pantalla sería menor a la realidad.

Indicadores recientes de confianza en las empresas (Adimark) san señales de optimismo que, como toda buena noticia, requieren prudencia. La encuesta del CNTV ratifica que muchas personas sospechan del poder de las empresas, por lo que el principal desafío del sector privado en términos de opinión pública es recuperar el beneficio de la duda que las futuras crisis sean aceptadas por la ciudadanía como excepciones, no como ejemplos de prácticas generalizadas.

18 mayo de 2018, La Segunda – columna de Rafael Sousa y Juan Cristóbal Portales

Link: http://impresa.lasegunda.com/2018/08/10/A/2A3EIFBL