Complejo panorama ha hecho que crezca el mercado negro de estos productos, afectando el crecimiento de la industria.

«No estamos a la altura de los tiempos, Chile se quedó en el pasado». Así resume Gerardo Sánchez, presidente de Alimsa -gremio que reúne a empresas de suplementos alimenticios-, las restricciones que enfrenta esta industria y que afecta la comercialización de algunos productos. El problema es que no cuentan con una categoría que ampare sus productos, los que hoy son clasificados como farmacéuticos; por ende, deben cumplir altos estándares.

El vicepresidente del gremio, Juan Pablo Plubins, explica que una serie de suplementos tienen beneficios sobre la salud, pero que muchas veces se desconoce la forma en que sus ingredientes actúan.

El Instituto de Salud Pública (ISP) clasifica los productos como alimentos o como farmacéuticos. «Si lo hace como farmacéuticos, las exigencias por ejemplo para un aceite de ajo son exactamente las mismas que para un producto farmacéutico utilizado para después de un trasplante. Es un estándar extremadamente exigente», dice.

Ante el complejo panorama que enfrenta la industria, Alimsa ha propuesto a las autoridades, como el Ministerio de Salud y el ISP, la creación de una nueva categoría.

Entre sus planteamientos, Sánchez menciona la necesidad de disponer de los productos que están en países donde ya se les considera seguros, como Estados Unidos y la Unión Europea. Plubins agrega la creación de un respaldo que permita asegurar la información que se entrega del producto, además de estándares de calidad en materias primas para asegurar que el contenido es adecuado.

Ambos ejecutivos coinciden en que es necesario enfrentar el mercado negro que existe en este tipo de productos.

Otros efectos

La industria, que actualmente genera ventas por US$ 150 millones anuales, ha visto afectado su crecimiento en los últimos años.

Uno de los factores que afectan a este mercado son las importaciones. Esto, porque muchas veces tienen problemas con las materias primas que necesitan internar para producir.

«Hoy quien controla las importaciones son los seremis de Salud. Si una empresa ha importado 20 veces un determinado producto o materia prima, a la número 21, el seremi puede rechazar su ingreso», afirma Plubins.

Los gremios están en conversaciones con las autoridades, pero advierten que aún no tienen plazos para perfeccionar las normas vigentes.

Recuadro :

Alimsa está en conversaciones con las autoridades, pero advierte que aún no tienen plazos para perfeccionar las normas vigentes.